Blanca de corderos

Blanca de Corderos, rubia de luceros.

Diáfana y tranquila, noche de Belén.

Nevadas colinas, auras peregrinas,

mecen los olivos, en blando vaivén.

Gemir de palomas, fragancia de aromas,

arrullan los valles coro sideral.

Hosanna en la altura, la dulce criatura,

sus ojos divinos, abre en el portal.

Adorando al Niño, su jubón de armiño

su flauta, su honda le ofrece el pastor.

Y en torno la grey, y el asno y el buey

tibian el albergue de manso fervor.

Con tesoro inmenso, oro, mirra, incienso

púrpuras de Siria, tapices de Irán,

Magos visionarios, en sus dromedarios;

la estrella por guía, de Oriente vendrán.

Magos Millonarios, en sus dromedarios;

la estrella por guía, de Oriente vendrán.

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